mujer rezando que Dios te conceda estas 3 cosas

Dios te conceda estas 3 cosas: serenidad, valor y sabiduría

Si hay algo que pido por mí, por los que amo y por ti, es que Dios te conceda estas 3 cosas: serenidad, valor y sabiduría, porque son cosas valiosas e importantes para llevar en nuestra vida diaria.

Cuando intento controlar lo que sucede a mi alrededor, en mi vida o la de mis seres queridos y eso llega a mi mente para hacerme perder la calma, esta oración es mi herramienta favorita. Tomo algunos segundos para repasar mentalmente esas frases y pedirle a Dios que me dé la sabiduría.

Dios te conceda 3 cosas: serenidad, valor y sabiduría

Para afrontar muchos retos que se nos presentan a diario, es necesario tener ciertas capacidades que nos ayudan a enfrentarlos y superarlos. Serenidad, valor y sabiduría, son 3 cosas que ruego para que Dios te conceda.

Con la sabiduría, me cuestiono: ¿Esto que está pasando es parte de lo que puedo cambiar o no?

  • Para saber si puedo no influir en el cambio de algo, entonces pido la SABIDURÍA.
  • Si lo puedo cambiar, a veces siento miedo o incertidumbre ante cómo hacerlo, para ello pido VALOR.
  • Si no lo puedo cambiar, tengo el instinto de resistirme, de pelear, de oponerme e intentar controlar, entonces pido SERENIDAD.

Cuando lo que sucede afuera me agobia al punto de quitarme la paz, me detengo y recuerdo que no camino sola y que no necesito ni puedo tener todas las respuestas, hay una sabiduría más grande que me conduce. Y acudo a la versión corta de la oración ¿Sabías que hay una larga?

Te comparto la versión completa. Se le atribuye a muchos autores, hay quienes se la atribuyen a Reinhold Niebuhr, otros a San Francisco de Asís, aunque parece de tiempos más contemporáneos. Sea quien sea que la haya escrito, es una joya, te invito a meditar cada palabra y a memorizarla. Está llena de realismo, fe y madurez. Hay mucho para aprender en ella.

Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar; y la sabiduría para reconocer la diferencia. Viviendo un día a la vez; Disfrutando un momento a la vez; Aceptando las adversidades como un camino hacia la paz, Aceptando, como hizo Él, este mundo pecador tal como es, y no como me gustaría que fuera; Confiando que Él hará bien todas las cosas si yo me rindo a Su voluntad. Que yo sea razonablemente feliz en esta vida y supremamente feliz con Él Para siempre en la próxima.

Amén.

¿Alguna vez has usado esta oración en momentos de angustia? ¿Cuáles estrategias usas cuando vas a perder la calma? Me gustaría conocer tu experiencia

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