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4 consejos para practicar la honestidad y asumir los defectos

Practicar la honestidad en todo momento te conducirá por vías de crecimiento. La honestidad personal es la capacidad de mirarme a mí mismo tal cual soy, sin las máscaras que suelo usar para moverme ante el mundo, y que a veces están tan arraigadas que me las llego a creer, y hasta por dentro me las pongo.

¿Qué hace la honestidad?

La honestidad me permite verme y admitir, aunque sea solo ante mismo, quien soy. Y allí en ese espacio de humildad puedo darme cuenta que no soy tan bueno ni tan agradable como intento aparentar. Que tengo muchos defectos de carácter que hasta ahora no he superado, y que hasta me he acostumbrado a vivir con ellos y los justifico diciendo «es que yo soy así y quién me quiere me tiene que querer como soy», sin asumir, al menos, lo que esto causa en el entorno.

Descubro que mis intenciones no siempre son puras, que mis pensamientos a veces son dañinos y que no quiero al otro tanto como a mí mismo y eso me lleva a cometer muchas faltas.

Practicar la honestidad en lo cotidiano.

Si realmente somos honestos, mentimos muchas veces en ocasiones que hemos parecido acostumbrarnos. Mentimos sobre en el por qué llegué tarde, en el por qué me voy, hacia adónde voy, en el qué hacía cuando no levanté el teléfono, y una de las peores es cuando le decimos a los hijos que DIGAN que «no estamos en casa» cuando aquella vecina toca a la puerta.

El primer paso en el camino de la edificación de un niño para convertirse en un ser humano honesto es: No mientas por favor. Los hijos te ven y copiarán tu forma de expresarte, aunque tú creas que son mentiras inofensivas, ellos no saben diferenciar cada cosa y aprenderá a mentir más adelante en muchos aspectos de su vida.

Practicar la honestidad en lo cotidiano puede parecer sencillo, pero estamos tan acostumbrados a una serie de «mentirillas blancas» que terminamos por hacer lo contrario. Practica la honestidad siempre, tus seres queridos, tus hijos y tú mismo te lo agradecerás luego.

Consejos para practicar la honestidad

Quiero presentarte ahora unas formas de lograr practicar la honestidad y vencer aquellos malos hábitos que son piedra de tropiezo para ese camino de ser más honestos.

1. Atrápese a sí mismo cuando diga esas «mentiras blancas».

Decimos una mentira blanca cada vez que decimos que la comida fue buena, cuando no lo fue, o que era el regalo que más queríamos, incluso cuando lo odiamos. Según el diccionario, una mentira blanca es sobre un tema que no es muy importante, o una mentira contada para ser educado o amable. Pero en realidad, estas mentiras no son tan inofensivas, pueden acumularse y crear algo de culpa con el tiempo y dan muy mal ejemplo a las personas que le atrapan en ellas.

2. Descubra quién es usted.

A menudo la gente miente porque no sabe quiénes son, y por eso miente para tratar de encajar en la sociedad o un grupo de amigos a los que ve «cool». Esto puede funcionar en los pasillos de alguna escuela secundaria, pero es realmente agotador y frustrante en el mundo real ¡Valórese! Revise su interior y descubrirás todas las maravillas que Dios ha depositado en ti. No tienes que dejar de practicar la honestidad para caerle bien a los demás, quienes te amen lo harán por quien eres realmente.

3. Pon tu red de mentiras al descubierto.

Este proceso puede ser muy doloroso para muchos, pero si quieres practicar la honestidad debes hacer este paso.

Si te has encontrado enredado en un red de mentiras, puedes intentar descubrirlas a los ojos del mundo y ver cómo puede caerse a pedazos o no, o seguir mintiéndote a ti mismo para seguir sintiéndote admitido por aquí o por allá.

Pon tu red de mentiras al descubierto, va a ser difícil, pero al final valdrá la pena. Admitir tu culpa te pone un paso adelante para saber enfrentarla, ya que las has sacado a la luz (y en la oscuridad es muy difícil dar la batalla), y esto,  puede ser el primer paso hacia un cambio exitoso para practicar la honestidad de ahora en adelante.

4. Sea honesto en sus relaciones

Si usted siente la necesidad de mentir la mayoría de las veces, entonces sus relaciones se verán afectadas de una forma en que usted no logrará ver si no hasta que su imperio de mentiras caiga.

¿Podría usted practicar la honestidad con sus amigos, familiares o con su pareja? Hable con sus seres queridos y resuelva lo que sea que esté sucediendo para que usted esté atrapado en un ciclo de mentiras y haya dejado de ser una persona honesta. Estoy seguro de que ellos preferirán que usted sea siempre sincero y honesto.

Practicar la honestidad no es fácil, pero esto es agradable a Dios, es la bandera de todo cristiano y cuando comenzamos a ser honestos, la vida se nos hace más fácil.

Practicar la honestidad para no juzgar ni criticar.

Revisándome con humildad y honestidad, asumo mi verdad. Y reconociendo mis limitaciones me doy cuenta que no tengo la capacidad de juzgar ni criticar a otros, porque en lo más profundo de mí mismo puedo ver que quizás podría caer en aquellas mismas faltas, si mis circunstancias fueran las mismas.

Comienza a practicar la honestidad en situaciones pequeñas pero con algo de prudencia, eligiendo bien las palabras de respeto adecuadas, como en el corte de pelo que no resultó tan bien, o encontrar la manera de decirle a tu novio/novia cómo esas arepas quedarían mucho mejor con un poco menos de mantequilla.

Una vez que te acostumbras a soltar pequeñas bombas de honestidad en situaciones pequeñas, decir la verdad en forma regular hará que te sientas aliviado por dentro.

¿En alguna ocasión te has detenido a practicar la honestidad personal? ¿Qué has encontrado? Me he dado cuenta que un lugar que me inspira mucho a practicarla es estar es ante el Sagrario o ante la imagen de un Cristo crucificado, contemplar tanta grandeza me hace notar, por contraste, todo lo que hay que mejorar en mi.

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