Cómo cambiar una relación y vivir en paz y alegría duradera

Un pensamiento constante que viene a tu cabeza en todo momento: ¿Cómo cambiar una relación que actualmente me está afectando? Me dedico a ayudar a mujeres a sanar sus relaciones, así que hablo con muchas de ellas, todos los días, de distintas maneras. Cuando conversan conmigo, me cuentan que tienen dificultades para relacionarse, puede ser con su pareja, padres, hermanos, parientes, amigos, compañeros de trabajo e incluso con ellas mismas. Es muy común, y a nosotras nos afecta muchísimo. Aunque todo lo demás marche bien, para nosotras las relaciones afectivas tienen mucho peso.

Normalmente, la pregunta que recibo es: ¿Cómo cambiar una relación? ¿Hay manera de sanar esto?

¿Cómo cambiar una relación?

Normalmente, el primer paso para atacar cómo cambiar una relación está probablemente en la toma de consciencia que realizamos; es que entiendas que, si tú estás buscando ayuda, el proceso que podemos vivir es para ayudarte a transformarte a TI, no al otro.

Quien lee esto eres tú, así que eres tú quien debe emprender un cambio. Y al hacerlo, también esto puede influir positivamente en tus relaciones (aunque tus relaciones no solo dependen de ti).

Seguramente pensarás: «Mejor corro a enviarle a este artículo a la persona con la cual tengo dificultades para que cambie primero». No, así no funciona, no huyas ni te evadas. Esto es contigo.

Así que sí, el cambio empieza por ti.

Y no hay pastilla mágica para cambiar (yo también quisiera que existiera), pero para saber cómo cambiar una relación, debes saber primero que el cambio requiere de tu esfuerzo, dedicación y compromiso. No pasa de la noche a la mañana, y si tienes años arrastrando ciertos hábitos de comportamiento, se requerirá reaprender nuevas maneras de vivir. No hay vías rápidas ni atajos.

Y eso puede sonar muy difícil, incluso algo casi imposible de alcanzar cuando empiezas a mirarte a ti misma y descubres muchas cosas en ti que quisieras que fueran diferentes. Puede que experimentes desesperanza y te rindas antes de empezar, o también, puede que sigas culpando a los demás del estado lamentable en el cual están las cosas. Con todo, siempre resulta más fácil ver la paja en el ojo ajeno, que la viga en el propio.

Pero si has leído hasta aquí, yo creo que tú estás decidida a hacer la diferencia. Así que, para saber cómo cambiar una relación, te diría: empieza por la relación más importante…

¿Y cuál es la relación más importante?

Es posible que pienses, la relación con mi esposo, o con mis hijos, o con mis padres. Quizás, hagas un poco más de introspección y pienses, la relación conmigo misma.

En el enfoque que aplico, ninguna de estas respuestas es la correcta. La relación más importante es tu relación con Jesús.

Él es un acompañante que te ama, que siempre te quiere transmitir esperanza, que quiere posibilitar tu cambio, que no te ha dejado sola hasta ahora y nunca lo hará.

Quizás te cueste sentirte amada, quizás pienses que tienes que ser de cierta forma para «merecer» el amor de Dios, y por eso te relacionas de forma distante con Él. Puede que creas que no te escucha porque no eres suficiente, o porque tus problemas no son tan importantes, o porque la forma en que has vivido hasta ahora no es la que le agrada.

Pero quiero que sepas que Él te ama tal cual eres, sea lo que sea que hayas hecho, incluso cuando te sientas indigna de su amor. Él te ama, quiere abrazarte y cubrir cada espacio vacío en tu vida, aun cuando sientas que vivir no vale la pena o que has perdido el rumbo.

Quizás mucho tiempo has buscado el amor en tantas partes, recibido solo migajas, dado todo para no encontrar nada, pero Él está ansioso de abrazarte, de recibirte en sus brazos amorosos y llenarte de sobreabundante amor y consuelo. Él quiere vendar tus heridas, te quiere revestir de dignidad, quiere ponerte la investidura de Hija Amada del Padre.

Tal vez, durante años has intentado controlar todo, y es el momento de soltar el control en querer saber cómo cambiar una relación y entregarlo todo en manos de Él. Así que por eso es tan importante que desarrolles una relación muy íntima y profunda con Él, para que ya no tengas que volver a ser tú la que quiere dirigir todo, sino que puedas simplemente confiar y descansar en su amor.

Puede que pienses que ya no sabes cómo hablarle, que no lo sientes o que te sientes inadecuada para dirigirte a Él.

Pero, entiende, Él te ama más allá de ti. Incluso si tú lo rechazas, Él te ama. Incluso si no eres como crees que deberías ser, Él te ama. Y aunque suena trillado y seguro lo has escuchado mil veces, no basta solo escucharlo, hay que vivirlo. Tienes que grabar a fuego estas palabras en tu corazón: ERES AMADA,

El cambio no es con tus fuerzas.

Y para recuperarte, para levantarte, para cambiar de vida profundamente, la clave esencial es dejarte amar por Él. Entender que es SU AMOR, que te ve bella y buena, el que te transforma.

Él te ama sin poner condiciones a su amor, pero te quiere llevar a donde sabe que puedes ir, porque Él te dio grandes talentos que no puedes desperdiciar. No te quiere dejar donde estás, te quiere restaurar, te quiere renovar, solo si tú lo dejas. ¿Lo harás?

No vas a tener que cambiar con tus propias y limitadas fuerzas humanas. Es Él quien todo lo puede, quien quiere transformar tu vida. No es tu mucha sabiduría ni todas las herramientas que puedan existir para que puedas ejecutar ese plan de cómo cambiar una relación, que aunque te ayuden, no sirven de nada si no está Él para hacerlas vida en ti.

Él te está esperando para obrar ese cambio, pero de ti depende acercarte a Él. Para Él, no hay nada que hayas hecho que condicione lo mucho que te ama. Hoy es el momento.

¿Y cómo acercarme más a esa relación y cambiar?

No hay grandes recetas para hablar con Jesús; al final, la relación con Él es como cualquier relación con una persona, depende de ti y de Él. La ventaja es que Él está más que dispuesto; solo faltas tú.

Muchas veces en las redes sociales las personas me preguntan: «¿Y cómo me relaciono mejor con Él?»

Como lo harías con cualquier persona con la que quieres tener mayor intimidad, hablándole desde tu corazón, contándole lo que sientes, preguntándole su opinión sobre tus asuntos, escuchando su voz, dejándole hablar, haciendo silencio en tu vida para dejar que te hable, preguntándole aquello que le gusta, siguiendo el camino que Él con su amor traza para ti.

Además, Él nos deja un camino trazado con su amor para acercarnos más a Él, los sacramentos. En la confesión, toca tu corazón y te libera, te sana. Y en la comunión, se une a ti para darte vida en abundancia.

¿Y cómo le escucho, cómo puedo saber qué quiere para mí?

Escuchas a Dios, leyendo su Palabra, meditándola en tu corazón.

La Biblia no es un libro de adorno en la sala de tu casa; es la palabra de quien más te ama, queriendo darte las respuestas que tan desesperadamente buscas en otras personas, queriendo transmitirte aliento en tus luchas, fortaleza en tu debilidad, amor en los momentos de desolación.

Siempre te diré que no hay mejor lugar para encontrar descanso que en los brazos de Jesús. Te invito a hacer de Él el esposo de tu alma, a enamorarte de Él cada día más, a entregarle tu corazón. Haz de Jesús el centro, y todo lo demás se ordenará en tu vida.

Deja ya de preguntar a todos qué hacer y empieza a preguntarle a Jesús. Si quieres comenzar ya a aprender cómo cambiar una relación, entonces empieza a acercarte a Él abriendo tu corazón y haciéndole preguntas genuinas con humildad, dispuesta a escuchar, receptiva a su abrazo y su enseñanza. Entendiendo que Él, como esposo de tu alma, siempre quiere lo mejor para ti.

No has estado sola, nunca lo estarás, y si ya sabes cómo cambiar una relación, entonces ¡el cambio es posible también para ti!

Si quieres que sigamos creciendo juntas, y seguir recibiendo contenidos para tu sanación, únete a nuestro Club de Sanación en Telegram, nos encuentras como @zonaemocional

Ingresa al Club de Sanación